Llora, valiente

El hueco educativo

12109253_107992839558634_6527694076235087690_n

Pablito está jugando en el comedor de su casa. Su padre le advierte “Si te caes, luego no llores”. Pablito, como buen niño, no hace caso. Se cae. Llora como si le estuvieran quitando la vida a cucharadas. Su padre actúa veloz: “¡No llores! ¡No ha sido nada! ¡Deja de llorar!”.

Claudia recibe un mensaje en su móvil. Su novio, o lo que queda de él, le dice que la historia ha llegado a su fin. Dejan de ser pareja desde este momento. Ella lee el mensaje a su amiga, entre llantos y temblores. Su amiga le dice rápidamente: “Tía, no llores ¡No merece la pena llorar por ese cabrón!”.

Marc llevaba tres semanas preparando ese examen. Cuando el profesor, sonriendo, le entrega su nota, Marc sólo puede ver, en rojo y en lo alto de la hoja, ese maldito tres y medio. Llega a casa llorando. Más por rabia…

Ver la entrada original 1.131 palabras más

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s